El trabajo y la constancia han hecho que nuestra universidad
sea así. La conozco desde su origen, pues desde que en 1988 me matriculara como
alumno, no he dejado de pertenecer a ella, he impartido docencia e investigado en
todos sus campus y llevo su nombre con orgullo allá donde desarrolle mi
actividad.
En su andadura, me sentí muy preocupado en el año que Miguel
Ángel Collado asumió el gobierno de la misma, nos encontrábamos con un bloqueo
a la investigación con una suspensión de todos los proyectos financiados desde
el Gobierno Regional, se nos pedían ajustes, e incluso había quien apostaba por
otras realidades dentro de la región ninguneando a la Universidad Regional
Pública, así quedó totalmente claro el día de su toma de posesión (20/01/2012) en
Toledo.
En esta situación el Rector nunca desfalleció, gravemente preocupado por la consecución del pago de nómina cada fin de mes, inició su gobierno haciéndose valedor de su autonomía universitaria, asistiendo impasible a las presiones para el cierre de titulaciones, y al tiempo buscando la eficiencia y el control del gasto, y sobre todo dando ejemplo y de qué manera. No puedo dejar de contar una anécdota personal que me ocurriera en Toledo tras el desfile del Corpus en el año 2012 al que asistí por circunstancias personales. Tras el desfile cuando nos disponíamos a quitarnos las togas en el edificio del Cardenal Lorenzana, se acercó cordialmente a despedirnos ya que se marchaba de viaje a una reunión en la CRUE (Conferencia de Rectores) en Madrid, en ese momento advertí en su mano casi escondida un bocadillo envuelto en papel de aluminio, y le dije: -¿pero eso es lo que parece?, con una sonrisa asintió y nos dijo que era para el camino en el coche, pues no le daba tiempo a comer, y al tiempo le avergonzaría hacerlo de otra manera dadas las circunstancias en las que nos encontrábamos…
Desde entonces estuve tranquilo por la gestión personal de
mi Rector sobre mi Universidad. Durante aquellos meses que nos parecen tan
lejanos se tensó la cuerda tanto que no dudó en actuar legalmente contra el
presupuesto que el Gobierno Regional planteaba para 2014. Y sin olvidar al alumno,
propiciando a coste cero dobles titulaciones y luchando porque las tasas no
subieran, o lo hicieran al mínimo posible.
De todo esta incansable labor, resurge a partir de 2014 una
nueva UCLM, que recupera poco a poco sus investigaciones, infraestructuras,
estabilización del profesorado, reconocimiento internacional y nuevas
perspectivas para el futuro unidas a una nueva sensibilidad de la región hacia
su buque insignia del conocimiento, nuestra universidad. Por todo ello confío
en que siga con el timón el que nos ha reflotado contra corriente.
En cualquier caso, abogo por un proyecto de Universidad ambicioso, que luche por el alumno y que desde la vía pública siga ofreciendo formación de calidad, transferencia a la sociedad y conocimiento. Pase lo que pase, Miguel Ángel, reconozco y agradezco tu labor y la de tu equipo durante estos años tan difíciles, ¡gracias Rector!


