sábado, 28 de enero de 2017

Neoprotecionismo en el hormiguero global


Era tarde, las cosas habían cambiado en el hormiguero. H-239791 tras un otoño poco lluvioso que siguió al caluroso estío, se había convertido en una célebre hormiga a la que pedir consejo o al menos a la que escuchar.

Estaba leyendo cuando precipitadamente llamaron a la puerta. Una joven e inexperta hormiga colmada de preguntas correteando nerviosa y exclamando sobre el proteccionismo propuesto por la nueva Reina de un hormiguero no muy lejano, el americano. 

-Tranquila, -dijo H-239791- no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista. El proteccionismo es pan para hoy pero hambre para mañana, uno al limitar el comercio internacional, limita a sus propios productores, su competitividad, y en un mercado global como el actual provoca tensiones alcistas en la moneda no deseadas, acompañadas de imagen social adversa sobre el hormiguero, para el resto del mundo.

-Me preocupa eso más pues también pondrá muros para que las hormigas de otros hormigueros no puedan entrar para trabajar -insistía la joven-.

Ahí si veo un problema, pues las hormigas obreras precisan trabajar y las tensiones generadas con los muros solo acarrean luchas posteriores entre vecinos.

La nueva Reina debe valorar el escenario de globalización en el que nos hallamos, porque el hormiguero aperturista chino acaparará aún mas el comercio mundial. El dólar irremediablemente se encarecerá y la hormiga y los productos americanos no serán bien recibidos en otros hormigueros todo ello sacudido por un odio social enfatizado por ese tipo de actuaciones. Solo espero que geopolíticamente sepa hacer mejores amigos y no varíe los pesos de fuerza que mantienen gran parte del mundo en paz. 

Cansada decidió retirarse a descansar con una frase más: -Temo mucho más la inexperiencia populista de una Reina del gran hormiguero americano que levanta muros y no guarda la tradición en sus amistades, que denostadas políticas proteccionistas incapaces de dar resultados en un marco globalizado, donde el mercado invade cualquier gesto arancelario.

La joven decidió no molestar más, quería preguntar sobre la situación política en Europa y en su hormiguero, pero lo dejó para una posterior visita.

Frase de una hormiga: Henry George (Presidente de Ford): "lo que el proteccionismo nos enseña es a hacernos a nosotros mismos en tiempo de paz lo que nuestros enemigos nos quieren hacer en tiempo de guerra"

miércoles, 4 de enero de 2017

Carta a los Reyes Magos

Queridas Majestades, Altezas reales, o simplemente Reyes Magos de Oriente, les escribo desde mi galería en el hormiguero para pedirles en primer lugar dos cosas a título personal para después exponer algunas reflexiones propias sobre su trabajo.

Pues como es sabido es necesario pedir algún bien o servicio para este año a cambio de mi buen comportamiento, les solicito por una parte el valor y las fuerzas para que mi teclado continúe con el proyecto divulgativo del blog "el secreto del hormiguero", en dónde en una etapa madura podré revelar a las jóvenes larvas algunos secretos necesarios para la vida en sociedad e incluso aislada dentro del hormiguero. Por otra parte, también deseo que la memoria de un magnífico cervantista (Alfonso Ruiz Castellanos) sea homenajeada con un existoso libro y jornadas culturales en su pueblo, Quero, con el único fin de que el olvido no alcance a hombres prudentes y sabios como él.

Hechas las peticiones, como hormiga he de confesarles que ando inquieto por cuantas vicisitudes deben lidiar en los últimos tiempos. Este año llegan a un mundo aún más inestable en el que el presidente de USA, ese gran hormiguero, lucha contra la globalización y cierra fronteras esperando que los mexicanos cambien su trabajo en las factorías de automóviles por la construcción de un muro que les haga olvidar a sus vecinos ricos, mientras tanto Rusia presiona en medio oriente y campea a sus anchas en las viejas repúblicas socialistas sin respuestas de una Europa que no consigue crecer y, lo que es peor, olvida sus objetivos de entendimiento común con el primer abandono de uno de sus miembros. Así las cosas, supongo que las cartas de sus mandatarios pedirán mayores favores propios y estarán en contra del interés general, ¡pobres! 

Y es que hasta su trabajo se ha tornado peligroso, cuando recorren las calles de las principales ciudades buscando la sonrisa de un niño, pues el horror en pro de religiones y territorios ha desvirtuado de tal manera la situación que ya lo que menos importa es el traje o camisón que portarán, que en eso también hay modas y saberes, sino su propia integridad y la de los pequeños que persiguen esa ilusión, pues el temor ante la locura del terror blinda los recorridos y llena de pistolas y jardineras las aceras.

Por no turbarles en demasía, alguna sonrisa ha de escapárseles, al ver las cartas de Puigdemont o Mas, pidiéndoles a ustedes, como reyes que son, una república, y animando a la sociedad a lucir farolillos para que no lo olviden, siendo la última de las acciones educadoras para con jóvenes y niños. Mientras, Rajoy seguro que pide tanto entenderse con aquellos del referéndum como con socialistas, ciudadanos y nacionalistas para conseguir unos presupuestos asimilables por Europa. Las hormigas, mientras tanto solo quieren trabajar o seguir trabajando para conseguir hojas para el invierno. No se me olvida, el defensor de tantas causas, Pablo Iglesias, que sigue de lío en lío, agarrado a un tronco, por lo que seguro que en su carta pide que le dejen ejercer su autoridad, aunque solo sea en su partido y a costa de lo que digan todas las demás familias políticas. 

Majestades ciertamente es un panorama complicado, hagan lo que puedan y el resto dejenlo a cuenta de tantos valores sociales perdidos, pocos de ellos rescatados en estos días de Navidad.

Sinceramente, H-239791.

PD: Les dejo el vídeo de homenaje a ese cervantista e investigador, Alfonso Ruiz Castellanos, para que recuerden mis deseos. 

¡¡¡Feliz 2017!!!   

    

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Movilización social en Europa: entre la zozobra europeista y el populismo

En estos últimos días del año querría traer a vuestra cabeza el problema de la empatía europeista versus populismos que hacen tambalear nuestra sociedad de principios de siglo y que la hormiga ha hablado de ellos en algunos artículos de este blog.

Trato ahora de profundizar en un problema social que perdura ya por unos años con posibles graves consecuencias, se trata de la distancia que separa a los ciudadanos de los políticos en nuestro entorno, esta brecha se va agrandando cada vez más. La apuesta que introdujo Alemania en los noventa sobre Unión Europea dirigida por los pagadores de transferencias, es decir desde los países ricos, llamada en aquellos tiempos la Europa de las dos velocidades, donde se contaba con Francia, se invitaba a Italia y se informaba a Gran Bretaña, con un claro objetivo de crecimiento económico obviando lo social, más allá de la convergencia, como si fuese necesariamente de la mano, nos ha separado del sueño europeo de integración social y política. El ciudadano se ha sentido ajeno a esta opción, con el tiempo la división económica ha hecho mella entre pobladores, abandonando compromisos electorales, la crisis se ha encargado de aumentar aún más esas diferencias, premiando a ricos y castigando a pobres. Entre los ricos, la centralización alemana, también monetaria con el euro ha forzado el abandono de ingleses temerosos por no poder controlar a los recursos humanos que acceden a su mercado desde el resto de Europa. Entre los pobres, los continuos controles y ajustes han asociado a Europa con un factor externo que justifica los abusos internos. Cuando todo parecía decaer, el deseo de inmigrantes de alcanzar el paraíso europeo a través del Mediterráneo o de Turquía, ha hecho reventar los pilares sociales entre los propios europeos. De esta manera resurgen los populismos radicales de izquierdas entre los pobres y de derechas entre los ricos para erradicar el problema, movilizando a la sociedad con fines nada integradores, y entretanto los estados pierden su esencia con movilizaciones nacionalistas que al amparo de Europa quieren rediseñar las fronteras, fruto de una apuesta descentralizadora europea de los ochenta.

Este proceso europeo y su civilización ha de ser reconducido hacia una revitalización institucional, pues las instituciones europeas fueron planeadas para nueve-doce miembros, habiendo sucumbido ante casi una treintena de socios que sólo se mueven por la vía de competición económica y exclusión social. De otra manera, anticipo que habrá más BREXITs, más populismos y quebrantos de estados como el español, al que se le plantea un federalismo como salida a corto plazo. 

¿Hacia donde dirigen Europa nuestra clase política? ¿son expertos en oportunismo de neuronas espejo hacia sus propios intereses? ¿qué fue del interés general a nivel europeo y su defensa institucional? ¿alguien espera que el aliado americano nos sugiera que nos entendamos como hermanos como mejor política de crecimiento europeo?  No encuentro buenas respuestas. 

En 2017 volveremos a debatir sobre el hormiguero.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Atado... ¿y bien atado?

Han sido convulsos estos últimos días en el panorama internacional. La trampa de Trump, los avisos de Merkel hacia el populismo, la muerte de Castro, el adiós de Hollande y el forzado retiro de Renzi, parecieran que nos han impactado más directamente, al contar con un gobierno nacional que ha iniciado conversaciones para negociar unos presupuestos admisibles ante Europa.

A veces los sistemas electorales parecen maquiavélicos, o quizá haya estadistas que estudian todas sus posibilidades y se valen de huecos para entrar en ellos. En la historia son muchos los ejemplos, y sin duda el último en EE.UU. es un caso singular, pues con menos votos ha logrado más electores y la presidencia. El problema es que un empresario en la élite, sin experiencia por el interés general, va a dirigir los designios de la primera fuerza económica mundial, con sus convicciones sobre los derechos sociales, la mujer o la inmigración y sus propuestas demagógicas y populistas sobre la empleabilidad o los equilibrios de poder en el mundo. Pienso que todo habrá de edulcorarse por un gabinete con élites políticas republicanas que conduzcan al país por derroteros menos radicales. Por si no fuera suficiente, a unos kilómetros de allí se despedía a un dictador comunista como héroe no muerto, dejando atado y bien atado su sistema, al menos por unos años, primero con su hermano, para después propiciar una reapertura desde las consignas del régimen quizá continuado en su sobrino. Aún recuerdo aquel profesor que nos visitó a fines de los noventa desde Cuba, que se emocionaba en un supermercado, inmortalizando con su cámara fotográfica de los cincuenta los momentos en que nos narraba ante nuestra incredulidad como esperaba horas el bus para llevarle a casa, pues no tenía fuerzas para llegar andando por los escasos nutrientes que le permitía la cartilla de racionamiento.  

En Europa nos esperan al menos cuatro años de distanciamiento con los EE.UU. junto al Brexit en nuestra casa. Una continua vigilancia ante nuevos populismos en lucha contra las élites establecidas que enarbolan un cambio destructor de todo lo establecido, en vez de un reformismo conciliador. Quizá por eso Hollande no ha querido más, se ha empachado de recetas restrictivas del gasto que han coincidido con el avance de un feroz terrorismo.  Finalmente el ordago de Renzi es el último aviso a navegantes, pretendía una profunda reforma constitucional, en la que se propugnaba el ahorro con la reducción de senadores, limitando su poder, o se postulaba un nuevo centralismo al recuperar competencias el Estado desde las administraciones territoriales. El batacazo ha sido rotundo.

Solo espero que en este nuestro hormiguero, se mire de cuando en vez al exterior para aprender. No es bueno tener en tan alta estima las cosas no propias e infravalorar lo conseguido. No es bueno buscar el capitalismo feroz antisocial, ni el comunismo populista que enaltece dictadores eliminando cualquier derecho, también el de la propiedad privada. No es inteligente pensar que un referéndum "orientado" u otro "ilegal" legitiman todo tipo de actuaciones, ni que el cambio de lo que funciona debe realizarse simplemente porque algo nos parece viejo. Es necesario aprender de nuestra historia, de nuestro entorno y consensuar políticas por el interés común, sin obviar nuestro origen como nación y olvidando frases ante las cámaras para buscar la audiencia ante la incapacidad de hacer política. 



martes, 15 de noviembre de 2016

Papá, ¿en qué trabajas?

Cuando mis hijas estaban en segundo de primaria, tenían una actividad que tuve ocasión de repetir para cada una de ellas. Se trataba de asistir un día a clase y contar tu profesión. La sorpresa era mayúscula cuando aquellos niños oían que decía ser profesor en la universidad, pero enseguida comprendía que su entendimiento era más elevado que el de muchos adultos cuando me asediaban a preguntas cómo: ¿cuánto tienes que estudiar? ¿escribes libros? ¿investigas? Digo esto, porque, sin ir más lejos, algunos de sus padres en charlas de patio te dicen un viernes: ¿tienes clase? y cuando niegas, aseveran después sobre la buena vida que llevas. Pero lo sublime ya es si algunos de nuestros responsables políticos piensan también de esta manera. Espero que no.

La Universidad que concibo desde mi experiencia cercana a los treinta años es aquella dónde se capacita, entre otras cosas, para decidir, dialogar, expresar, entender, negociar, debatir, imaginar, creer y crear. Pero, ¡ay de aquellos! que para ejercer como profesor piensen que deben levantarse por la mañana, manual en mano, y reproducir lo que otros contaron hace algunos años. El profesor debe ser ante todo un capacitador, para lo que ha de investigar, formarse día a día y avanzar en y para la ciencia, para lo que precisa fondos, pero aún lo más importante, una vez alcanza resultados debe hallar la manera de transferirlos a su sociedad, pienso que la responsabilidad es aún mayor si tienes la suerte de trabajar en una Universidad Pública. Todavía no ha terminado la jornada, para ello tienes que bregar con la burocracia que te somete a continuas evaluaciones en los tres ámbitos descritos y que precisa de tu último esfuerzo para planificar, administrar y gestionar la institución en alguna de esas múltiples funciones. Si por la noche aún estás despierto, escribe sobre cuál es tu trabajo en un blog, contesta dudas de tus alumnos, colaboradores de investigación, compañeros y algún que otro empresario que te solicita información para emprender,... y te dices: es el pago por estar siempre conectado.

A pesar de todo esto, siempre comento a mis hijas que tengo la gran suerte de dedicar mi vida por entero a mi trabajo y mi familia, casi con la misma vocación y gusto. 

Pero cuando alguien decida los fondos para que una institución universitaria continúe con su proyección innovadora, de transferencia social y educadora como nuestra UCLM, que por favor piense en las necesidades de esos profesores al menos desde la perspectiva que los compañeros de mis hijas en segundo de primaria. Que piense en una institución vertebradora y de desarrollo regional llena de profesionales que trabajan para ello a coste cero, en muchos de esos ámbitos, y que luchan día a día porque sus alumnos paguen menos tasas, aún a sabiendas de que contarán con un menor remanente para auto-financiación.

Con palabras de los mismos decisores, lo importante no es la cantidad, sino tener claro el modelo de universidad pública al que aspiramos, en el que estamos evolucionando, y los beneficios que reporta ya a todos. Pero añado que una cantidad inadecuada, que no alcance ni los mínimos para conservar ese modelo, llevará inexorablemente al traste con el desarrollo social, la innovación y la transferencia.

¡No piensen en la Universidad como una academia!, en ese camino solo sesgaremos la vida laboral y económica de muchos castellano-manchegos que no trabajan en la UCLM. Sean consecuentes y pongan en valor nuestro motor innovador invirtiendo en el futuro de toda la región.

Desde la modesta opinión de un investigador de la UCLM: la Universidad de TU Vida y de MI Vida.

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