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viernes, 15 de mayo de 2026

Andalucía 17-M: Moreno aspira a la mayoría absoluta mientras el PSOE lucha con no caer bajo el resultado de Espadas con errores y desgaste

La campaña andaluza llega a sus últimas horas con una sensación cada vez más instalada entre encuestas, analistas y conversación de calle: Juanma Moreno será el ganador claro del 17-M, mientras el PSOE vuelve a enfrentarse a un problema que ya no parece puntual, sino estructural, la incapacidad de construir un relato ilusionante en un contexto nacional cada vez más desgastado.

Los promedios demoscópicos publicados durante la última semana sitúan al PP andaluz entre los 54 y 58 escaños, muy por delante del resto de fuerzas y consolidando una posición dominante que permitiría a Moreno gobernar con enorme comodidad e incluso lograr nuevamente cifras en la mayoría absoluta, ese es el reto, no necesitar a VOX para gobernar, los deberes y la canción se han hecho, veremos la participación y los restos provinciales si hacen que logre los 55 escaños necesarios.

El PSOE de María Jesús Montero se movería en una horquilla de 26 a 30 diputados, muy lejos de los números necesarios para disputar realmente la presidencia de la Junta. Realmente su lucha es no quedar bajo la última barrera de Espadas en 2022 que dejó en los ahora casi inalcanzables 30 diputados. Vox conservaría un espacio relevante con entre 13 y 16 escaños, mientras la izquierda alternativa seguiría atrapada en la fragmentación, con previsiones conjuntas que rondan entre 7 y 10 representantes. En mi opinión veo mas cerca de los 27 a la primera y de los 9-11 al segundo tándem.

Pero más allá de las cifras, la campaña deja algo aún más importante: la sensación de que Andalucía ha terminado funcionando como un espejo del clima político nacional.

Y ahí el PSOE ha sufrido especialmente, desde el fiasco de la presentación de su candidata como salvadora.

(La imagen arroja mi estimación tras observar los últimos resultados de encuestas, creada con ChatGPT+)

Una campaña marcada por el desgaste y los errores

El gran problema socialista no ha sido únicamente la ventaja del PP, ha sido la percepción de agotamiento. Por momentos, la campaña del PSOE andaluz ha transmitido más preocupación por resistir el golpe que capacidad real para cambiar el estado de ánimo del electorado. Y en política, cuando un partido entra en modo defensivo, cada error amplifica sus consecuencias.

El episodio más delicado llegó tras las declaraciones de Montero sobre la muerte de los dos guardias civiles persiguiendo una narcolancha en Huelva, al referirse al caso como un “accidente laboral”. Aunque desde el entorno socialista se intentó posteriormente matizar el contexto de las palabras, el daño político ya estaba hecho, junto a la oposición a declararla profesión de riesgo desde el Parlamento nacional. Porque en Andalucía —y especialmente en provincias con fuerte vínculo emocional con las fuerzas de seguridad— aquello no se interpretó como una cuestión semántica o técnica.

Y probablemente ha sido uno de los momentos de campaña que mejor ha aprovechado el bloque conservador para reforzar la idea de desconexión entre el discurso gubernamental y una parte importante de la sociedad.

En política moderna, muchas veces no destruye tanto una frase mal formulada como la sensación emocional que deja detrás. Y esta vez el PSOE no consigue apagar ese nuevo 'incendio'.

Lo que realmente está diciendo Andalucía

Las encuestas probablemente no anticipan un terremoto. Pero sí algo quizá más profundo: un cambio gradual de humor político. La sensación dominante no es tanto entusiasmo por el PP como cansancio hacia el modelo de confrontación permanente que ha marcado buena parte de la política española reciente.

Y cuando el votante entra en fase de cansancio, suele premiar perfiles que transmiten gestión, previsibilidad y ausencia de ruido.

Ahí Moreno ha entendido perfectamente el clima emocional, este puede ser el hecho diferencial el domingo por la noche.

viernes, 6 de febrero de 2026

Aragón espera este domingo una caída de Alegría que trasvasará a Vox, Azcón (PP) al borde de los 30 escaños


Las encuestas publicadas (ver como ejemplo RTVE) en los días previos al 8-F dibujan en Aragón algo más que una fotografía electoral: anticipan un movimiento de placas en el tablero político autonómico, con consecuencias que van más allá del Ebro.

El Partido Popular de Jorge Azcón se consolida como primera fuerza, con una estimación cercana al 38–39 % del voto y un resultado que oscilaría entre 29 y 30 escaños. Un crecimiento claro, sostenido, pero insuficiente para gobernar en solitario. El PP gana, pero no cierra el círculo: la aritmética vuelve a situar a Vox como socio necesario.

El PSOE de Pilar Alegría, en cambio, firma uno de sus peores escenarios históricos en Aragón. Los sondeos le asignan 17–18 escaños, confirmando un desplome electoral que no se explica solo por desgaste de gobierno, sino por una crisis de relato y de identidad. Parte del electorado socialista se disuelve hacia la abstención; otra parte migra sin complejos hacia la derecha.

Ahí aparece Vox, el otro gran protagonista del ciclo. Con estimaciones de hasta 11–12 escaños, la formación recoge buena parte del voto socialista perdido y se convierte en actor estructural del nuevo bloque conservador. No crece solo por movilización propia: crece por trasvase, por ruptura emocional con el PSOE y por una polarización que castiga al centro-izquierda.

El mapa se completa con el hundimiento definitivo de Podemos y del PAR, que quedarían fuera del Parlamento, y con una izquierda cada vez más fragmentada. En ese contexto, Chunta Aragonesista resiste e incluso mejora ligeramente (3-4 escaños), confirmando que identidad, coherencia y territorio siguen siendo activos electorales cuando el resto se diluye. IU-Sumar (2 escaños, subiría uno) mantiene una presencia menor, sin capacidad de compensar la pérdida global del bloque progresista.

Aragón, así, no solo decide un gobierno. Ensaya un cambio de ciclo. Un escenario donde la derecha se ordena, la izquierda se divide y el centro desaparece como espacio político reconocible.

Ciertamente las derechas del parlamento aragonés superan claramente el 55%, este giro a la extremeña incluso puede mantener un gobierno en minoría del PP, pero siempre con el permiso del ganador moral de la cita, un VOX revitalizado con cerca de un 17% del electorado. Alegría parece haber hecho los deberes llevando al PSOE aragonés a un fracaso anunciado e histórico, similar al logrado hace unos días por Gallardo.

La hormiga lo ve claro:

Alegría firma de nuevo el descalabro de un sanchismo que no da más de sí.
Cuando el relato se agota, los votos emigran. Aragón no solo anticipa un gobierno: ensaya un cambio de ciclo. Y cuando los ciclos se mueven en las autonomías, las generales dejan de ser una hipótesis y empiezan a parecer un calendario.


sábado, 15 de junio de 2024

Debate sobre situación tras las Europeas, con parada en Albacete

 Último debate en la cadena Visión6TV, programa Calle Ancha, conducido por Patricia, una noche de jueves en la que hemos hablado sobre el alcance de los resultados, el panorama político y la situación de VOX en Albacete tras su abstención en los presupuestos y la inhabilitación dictada desde Madrid para 3 de sus 4 concejales.

Las consecuencias de las Europeas, las grandes diferencias de voto salvo en las comunidades del pacto independentista, el caso Alvise, la nueva estrategia de Puigdemont y la huida hacia el verano del olvido por Sánchez.



jueves, 18 de mayo de 2023

Page con mayoría absoluta, con un 70% de probabilidad




A una semana del cierre de campaña y nueve días de las elecciones es seguro que, siguiendo el argot deportivo, hay partido. Si bien, contamos con algunas verdades ciertas sobre los resultados esperados para la Comunidad de Castilla-La Mancha y los cuestionarios realizados hasta la fecha (18 de Mayo).

En este caso, de acuerdo con los resultados de las últimas encuestas, como media ponderada (ver web RTVE) y el reparto previsto de transición de votos desde 2019 por provincia, coinciden los presagios en alcanzar, al menos, los 17 diputados para Page. Con una probabilidad en torno al 70%/30%, Page conseguiría la mayoría absoluta con ese resultado tan justo que le daría mayoria absoluta en un Parlamento tan exiguo de 33 electos. Si bien, con una probabilidad casi del 100% podemos confirmar con todos los cuestionarios que sólo conseguirán diputados para el Parlamento regional tres fuerzas políticas: PSOE, PP y VOX, sacando de la foto a Ciudadanos y no entrando Unidas Podemos, que solo el CIS le da alguna posibilidad.

Por tanto, tenemos dos posibilidades: gobierno en solitario de Page o un gobierno de coalición entre Nuñez y Vox. Neutralizada la izquierda, Page precisa intensificar su discurso de centro derecha con tintes regionalistas, para frenar al discurso de imitación de Nuñez en los beneficios de los gobiernos de derecha de los líderes de Madrid, Andalucía e incluso Murcia.

Elaboración propia. Estimación de voto a 18/5 

La estimación por provincias la resumimos en la tabla superior. Contamos con una vuelta a la bipolaridad en Albacete, a la sombra de la caída de C´s, Vox e incluso UP. el traslado de votantes de C's a Vox parece la tónica en toda la región, unido a un contagio del efecto Ayuso en la zona de la Sagra (Toledo) y corredor de Henares (Guadalajara) que puede acabar con el gobierno socialista. Por último, Ciudad Real es donde menos claro parece estar el diputado de Vox.

Asistiremos pues a un debate enconado en sus posiciones de captación de votantes, en el PSOE el acercamiento a un socialismo cuasi de derechas que mira por los problemas de la región, enfrentándose a quien fuese menester, mientras que en el PP se centran en la persecución al 'Sanchismo' y el efecto  Ayuso-Moreno en el que las listas de Bildu han tenido su recorrido para poner todo más incierto. 

Hagan sus apuestas, prometo actualizar información, en una semana, justo antes de las elecciones.   


viernes, 15 de noviembre de 2019

Malos tiempos para los egos



Echando números pareciera que tras el 10N el bipartidismo avanza, y es cierto. Sin embargo, la arena se radicaliza por la caída de Ciudadanos. Si sumamos las tres fuerzas estatales moderadas, tras el 28ª, sumaban 246 diputados, el 70% de la cámara. Ahora, tras el 10N son sólo 219, es decir, apenas el 63% del Congreso de los Diputados. Por otra parte, la mayoría absoluta en el Senado se perdió para el PSOE, quedando en manos del apoyo de los nacionalismos un hipotético 155.

Como vemos, aunque a primera vista no lo pareciera, la arena ha cambiado mucho y nunca a favor de la moderación, ni tampoco para el socialismo. Quizá fue eso lo que motivó a un Sánchez apesadumbrado por sus cálculos o los de Tezanos, a mover rápidamente ficha reclamando el acuerdo progresista que negó, con enfrentamientos personales incluidos, durante seis meses a Iglesias.

Pablo Casado se ha recompuesto, aún solo con 89 diputados, pero resultado una clara oposición, también en el Senado. El resultado evidencia una derecha fragmentada en moderada y extrema. Esta segunda, VOX será ahora un mero espectador que tratará, cómo un nacionalismo más, de hacer ingobernable el parlamento, esperando unas nuevas elecciones que permitan un nuevo fortalecimiento, que sin duda vino, esta vez, propiciado por el desplome de ciudadanos.

Albert Rivera nos deja, alarmado por el resultado que en gran parte ha propiciado no dando un gobierno estable y moderado desde el centro a Sánchez cuando pudo hacerlo este verano. Alarmado y preocupado como cualquier sociólogo por el avance del extremismo populista que avanza bajo imposibles democráticos como la eliminación de las CCAA, el control estratificado de la migración, los muros o la mirada a otro lado ante la violencia y sistema machista.

De fondo, un problema que originó a Ciudadanos primero y a VOX después, el del proceso catalán hacia la autodeterminación, que condiciona una vez más, cualquier pacto con sus mejores resultados en el Congreso y que puede hacer que el abrazo de Pedro y Pablo quede una vez más en un marco ingobernable para cualquier avance presupuestario o legislativo.

Malos tiempos para egos, buenos para hombres de estado y de buen gobierno.

martes, 5 de noviembre de 2019

10-N: Quién ganó el debate electoral y con quién pactaría



Víctor Raúl López Ruiz, Universidad de Castilla-La Mancha

La Academia de la Televisión ha presentado, en la campaña más corta de las celebradas en España, un debate múltiple de tres horas de cara a las elecciones generales -las terceras en un año- que se celebran el 10 de noviembre.

Pactado por los partidos políticos estatales, nos revela un interés cierto como herramienta de oratoria para conocer y diferenciar líneas argumentales. El fin es tanto político como específicamente electoral. La arena política, más repartida que nunca, a cinco, se compacta. Por otra parte, el soporte para la decisión de más de un 30% de electorado indeciso, según las encuestas, es un hecho.

Con dos bloques bien definidos, y una puesta en escena muy limpia, evitando cronómetros que distraigan la atención, se materializó en poco trabajo para los moderadores. Los periodistas Ana Blanco y Vicente Vallés ejercieron de conductores sin privarnos de interpelaciones. Las férreas negociaciones al respecto, sin embargo, limitaron los momentos clave de enfrentamiento, siendo el más claro el de Santiago Abascal (Vox) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos) a cuenta de la memoria de nuestros abuelos.

La imagen


Comenzamos con las cuestiones complementarias al evento. La imagen de los candidatos, parte poco significativa, cubrió las expectativas. La pequeña sorpresa fue la “no” corbata de Abascal, pues lo del taxi y ausencia de chaqueta de Iglesias estaba en el guión. Por otra parte, también eran esperadas las continuas pruebas de Albert Rivera (Ciudadanos), quizá el adoquín fue excesivo. En cuanto al error más grave cometido fue el de Pedro Sánchez (PSOE), tanto por su mal lenguaje visual, no fijando la mirada sobre su interlocutor como por el exceso de lectura de argumentos, que los hacían menos creíbles.

Los ejes del debate


El eje del debate se estructuró en cinco grandes bloques, junto a la pregunta que todos esperábamos fuera contestada: ¿Cómo se desbloquearía el gobierno para evitar terceras elecciones?

La solución expuesta por el Presidente en funciones de que se respetara la lista más votada le otorgó cierta fuerza moral, que mantuvo hasta el bloque de unidad territorial. En este sentido, Cataluña no fue bien aprovechada por las derechas, que no se entendían. No supieron contener el estado de excepción y la ilegalización del PNV auspiciados por Abascal. En frente, las propuestas presidenciales en educación cívica y fin del control de las televisiones autonómicas. Apenas veinte segundos con un ministerio dieron carpetazo a la “España vaciada” para un debate inicial que ganó Sánchez, al que Iglesias le suplicó un nuevo entendimiento.

Economía


Pero Pablo Casado (PP) reaccionó en el bloque de política económica enfrentando dos formas de hacer ante una desaceleración reconocida por todos. La receta de la creación de empleo con algunas mejoras impositivas dirigidas fundamentalmente al tejido empresarial y autónomos ahogaron recuerdos a la corrupción de Rivera, el fantasma de las empresas del IBEX de Iglesias o el maná de Abascal, para remedio económico de todos los males, incluidos las pensiones, con la eliminación de las autonomías. Sánchez acusó el cansancio y bajó su claridad en la línea argumental, que sólo pareció cobrar fuerza por el anuncio de que Nadia Calviño, experta economista de prestigio en Europa, sería la nueva vicepresidenta económica si lograse el Gobierno.

Igualdad


En las políticas de igualdad se fraguó el retroceso de un Sánchez expectante ante la ultra derecha machista. Pero una respuesta preparada junto a la réplica argumentada de las derechas, en este caso unidas, hicieron el resto. Ana Blanco recordó a los líderes la falta de candidatas a la presidencia en España, a lo que Iglesias mostró el discurso más condescendiente.

Después algunos discursos en igualdad recorrieron desde los pequeños pueblos hasta las comunidades autónomas, pasando por el modelo educativo o la gratuidad de los estudios universitarios. El tema se expandió tanto que Iglesias se permitió recabar el voto “animalista” con la penalización del maltrato.

Calidad democrática


El ganador del debate desde la perspectiva técnica y el argumento político apareció en el bloque sobre calidad democrática. Casado se mostró “limpio” ante la audiencia y pidió cuentas al presidente en funciones. Respecto al acuerdo, habló cómo opción de victoria el 10 de noviembre tendiendo la mano a sus socios naturales y elevando el tono sobre los posibles socios independentistas de un gobierno “Frankestein”.

Rivera retrocedió a la oposición, con su pretendida reforma electoral, de partido minoritario. La memoria histórica junto al terrorismo protagonizaron el enfentamiento extremo entre las posiciones radicales. Por momentos daba la impresión de que Sánchez bajaba el rostro cansado y quería que el debate acabara.

Escena internacional


Aún la política internacional, en el último asalto, permitió mejorar la oratoria de Casado, que se unió a Rivera y Abascal reclamando el giro hacia Hispanoamérica, condenando a Maduro y el viaje proyectado para el jefe del Estado a Cuba. Después se enfrentaron por el proteccionismo o el libre comercio, más Europa con Borrell, menos enfrentamiento a Trump y, aparentemente, la única coincidencia del bloque de la izquierda, la mejora del voto rogado para los españoles en el exterior.

Minuto de oro


El debate culminó con el minuto de oro en el que es tradición pedir el voto al elector, finalizando con un viva España el de Abascal. El “sí se puede” se convierte en eslogan común ahora para Rivera e Iglesias, el uno hablando de su hija, el otro de una discapacitada valenciana de 28 años. Sánchez niega pactos, también el propuesto por Iglesias, buscando la cohesión. Casado reclama convencido un voto útil para desbloquear y gobernar.

Aunque todos, los cinco, salieron felices del encuentro, técnicamente, en global, Pablo Casado ganó el debate, poniendo aún más difícil un posible gobierno. Presumiblemente con ello nos separamos del barómetro del CIS.

Sobre pactos, el de la derecha tiene mucha más consistencia, pues el de izquierda, tras estos seis meses, está herido de muerte.The Conversation

Víctor Raúl López Ruiz, Profesor de Econometría, Universidad de Castilla-La Mancha

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Estimación de Resultados Elecciones Generales 10N

Fuente: el Secreto del Hormiguero


Esta semana me apetece hablar de tendencias políticas, tratando de dibujar el panorama a la fecha de hoy de las próximas elecciones generales, para lo que he utilizado encuestas propias y las publicadas por los principales medios. Con mis alumnos bromeaba sobre la inclusión de un ejercicio de estimación o predicción del voto en mi asignatura de forma anual, ya que tenemos el escenario real cada seis meses, como saben mis lectores hemos alcanzado un nuevo récord, celebrar hasta cuatro elecciones generales en cuatro años, sin contar regionales, locales,… Aprovecho para recordar que puedes excluirte con firma electrónica en un minuto a través del INE para evitar que de nuevo llegue la propaganda electoral a tu buzón.

La primera cuestión es la participación que a priori ajusto por varias encuestas realizadas en mis RRSS que estará unos 10 puntos por debajo de las del 28 de Abril, en torno al 67%, también parece que esto tradicionalmente beneficiaría al bloque de la derecha.

Sobre el PSOE, en clave de campaña desde fines de agosto, aguerrido ganador que provoca el rechazo de toda la oposición, esta semana se presenta en la ONU como el partido “verde” que no ejerce porque no le dejan, pero que finalmente cumple la última voluntad del dictador dirigiéndolo hacia El Pardo. El rédito electoral es pobre por el momento, pero se enfrentará ahora a un octubre de lazos amarillos y CDRs, con una sentencia cómo baza para rentabilizar su tendencia positiva. La estimación para este grupo es de claro ganador con una horquilla de 134-138 diputados desde los 123 actuales.

Casado mejorará con el tiempo, pues la purga de la corrupción en sus filas y la bandera de protagonismo en el bloque de la derecha, tornando a la moderación sumando, trae un ascenso claro hasta los 89-93 desde el suelo de los 66 actuales. En ese sentido Rivera tiene vías de escape tanto por la participación como por su posicionamiento en la derecha, la pérdida del centro será recordada con una caída del 155 que ya no convence a nadie, quizá de “tanto usarlo”, pasando de los 57 de abril a la horquilla de 28 a 32. En cuanto a VOX, también se desinfla su efecto radical, por su normalización aunque fundamentalmente por no contar para nada en la gestión del gobierno, si bien mantiene en gran parte a su electorado contando sus diputados desde 24 en abril al intervalo de 19 a 22. Por último, Unidas Podemos cuenta con una tendencia bajista clave por su incapacidad para formar gobierno y crisis interna que ahora incluye a Errejón (MM) en la división de su voto, al que sin contar con toda la información en el momento de escribir estas líneas le sitúo en el intervalo de 8 a 10 diputados por 26 a 28 de los morados de Iglesias-Montero.

La estructura se completa con las minorías que en el independentismo pierden algo de fuerza frente a los resultados de primavera y el resto mantienen.

Para los sucesos importantes dejo el final. Nada se habla sobre programas, ni presupuestos, ni legislación, territorio y otras cuestiones sobre clima o crisis internacional de un sistema que vuelve a zozobrar sin salida monetarista posible y un cambio de estructura cada vez más necesario del combustible fósil a las renovables que nos grita la joven Greta desde Suecia, provocando la pasividad de un Trump para el que su propio partido demanda explicaciones, sobre el Brexit por el momento nada nuevo, bueno ahora quebró su primera gran compañía reabriendo el parlamento y mientras avanzamos hacia una nueva crisis sin medidas posibles para remediarlo.  


Programa Calle Ancha, 3/10/19. Visión6Tv


Datos revisados 5 de Noviembre (Media B con intervalos en columna 10N), de acuerdo a tendencias de encuestas y campaña electoral



miércoles, 18 de septiembre de 2019

11N: ¿día de la marmota o la vuelta al canovismo?


A estas alturas nadie duda ya de la incompetencia de nuestra clase política, que amparada en egos y líneas rojas, como si de hinchas de fútbol se tratara, no se muestra eficiente para el mandato que les otorga la ciudadanía, que, por otra parte, sólo aspira a una mayor felicidad o calidad de vida individual y de grupo. Unos 200 millones para repetir elecciones y, por el momento, seis meses sin parlamento efectivo, sin legislativo, en el haber de nuestros representantes.

El sistema configurado en la transición sobre la base de un "canovismo reformado", aderezado por minorías regionalistas, ha dado paso a un multipartidismo que idolatra a sus líderes y olvida el interés común. 

Entre las frases de estos cinco meses me quedo con la de Rivera a primeros de julio ejemplificando la tolerancia al diálogo diciendo: "no tengo nada más que hablar con Sánchez", y tanto que le gusta presumir de sus líneas rojas y juzgar las de los otros ¿qué fue de aquella reunión donde se pactaron los gobiernos locales en Castilla La Mancha con el PSOE, o de otras en donde se pacta con la derecha radical por gobiernos autonómicos? 

De Iglesias recuerdo la tómbola de ministerios de su pretendido gobierno de coalición dónde su pareja, Montero, ocuparía una Vicepresidencia social con poderes de virreina, al no poder ser él mismo virrey.

De Casado, tirando de hemeroteca, escuchábamos en 2016: "imaginemos que el PSOE saca 52 escaños más que el PP y 2,5 millones más de votos, ¿alguien entendería que bloquearamos la investidura del líder socialista?" Pues dos años después fueron 56 escaños y tres millones de votos más, superando con creces aquel hipotético escenario. Claro que, en justicia, el mismo Pedro Sánchez por aquel entonces organizaba el cisma socialista con su "no es no" a Rajoy.

Cierto que en estos cinco meses poco hemos oído de Abascal, diputados perdidos para el sistema y que espero puedan recuperarse tras el 10 de Noviembre por el bien social. 

Sobre el día después, el 11N, poco nos aventuramos pues tradicionalmente es el voto de la izquierda el que más se desmoviliza no acudiendo a las urnas. Como politólogo pienso que el bipartidismo saldrá beneficiado, a priori los vaivenes de los dos de la cafetería del Congreso serán los más castigados, pues ambos pudieron formar gobierno con Sánchez y ambos tuvieron ofrecimientos, no obstante no acierto a pronosticar por el momento qué bloque será el vencedor y dónde estaremos el día después, podríamos repetir una situación similar a la de abril, y entonces qué.

Tenemos que ir pensando en la reforma del sistema o la parálisis política podría hacernos muy infelices a todos. En economía tenemos los presupuestos de Montoro, en educación nos encontramos prorrogados, la parálisis en financiación autonómica se eterniza y la inestabilidad provoca huidas de capital humano y del otro, aún nos sorprende que seamos la potencia número 30 del ranking mundial en felicidad, a mí no.

Cuando de poder se trata y el ego nos abarca es lícito traer al Quijote para exclamar con él: " ¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!"

Nota: Os dejo entrevista donde explico algunas carencias de Europa, España y las investigaciones en cuantificación de la felicidad y otras artes.


viernes, 26 de julio de 2019

Sánchez no parte de cero, ya conoce a sus adversarios



Son apenas cuatro años de efectivo multipartidismo, que ha logrado convulsionar al ejecutivo y cuyas reglas sobre su investidura están dictadas en el ahora famoso artículo 99 de nuestra Carta Magna. La estabilidad parlamentaria que depende ahora de los acuerdos o pactos, ha dejado paso a tres investiduras fallidas, repetición de elecciones, moción de censura e incluso cesiones entre oponentes con la abstención como resultado. Todos estos acontecimientos tuvieron como denominador común al socialista Pedro Sánchez.

Cuando en 2016 se aliaba con Rivera, a un lado Podemos y al otro el PP, truncaron toda posibilidad de investidura, fueron entonces 131 votos a favor, sumando el de Coalición Canaria en la segunda vuelta. Ahora, sin embargo, una reedición de aquel pacto de gobierno daría mayoría absoluta y estabilidad, pero el cordón sanitario de Albert por la pugna en liderar el bloque de la derecha, lo han hecho inviable a pesar de los continuos acercamientos del PSOE, que sí que han aceptado el pacto, sin embargo, en alcaldías de Castilla-La Mancha como por ejemplo, Albacete, Ciudad Real y Guadalajara.

Retomando la actual situación Sánchez conocía las condiciones de sus declarados socios preferentes, ya Iglesias pidió un gobierno de coalición en 2016, primera razón de su negociación fallida. Lo de meter el zorro en el corral propio ha quedado claro después de escuchar las acusaciones en ambos sentidos, que sí el interés de Iglesias reside en un gobierno paralelo para controlar al propio gobierno, decía Lastra, o que lo que nos pretenden dar son meros ministerios decorativos lejos de la proporcionalidad conseguida en votos, por parte de Echenique.

En este cruce de acusaciones, he visto sin embargo a un Sánchez de Estado, que huye de acercarse al independentismo y reitera ahora  a la derecha en sus dos vertientes moderadas que les dejen gobernar con su abstención, a cambio de pactos de Estado en la legislatura. Parece obvio que el pulso para un nuevo intento en agosto/septiembre tenderá más hacia esta vertiente. Pero el enroque de Ciudadanos no tiene ya razón de ser, ni se entiende en sus filas, han abandonado su postura de centro al perpetuar y extender sus acuerdos con VOX y cerrar todo tipo de diálogo con el PSOE, que ofrece sin éxito diversas posibilidades incluso la de la abstención que le podría dar el gobierno.  El olor a tierra quemada y el desprestigio de un interés personal o al menos familiar en tocar poder, ha hecho de Iglesias otro cadáver político que sólo podría salvar a consta de una cesión en septiembre para llegar a una coalición subalterna. Sobre Casado nada hay de cómodo en la postura, el espectáculo bochornoso que se visualizó ayer le declaraba vencedor, pero sin poder constatar que es una verdadera victoria, como no tardaba en recordar Abascal tras la votación.

A pesar de contar con dos meses, la cosa no pinta bien, sólo la vuelta imposible de ciudadanos traería un gobierno factible y estable, pero pienso que muy a pesar de las presiones, sólo Podemos reculará y abrirá consultas en unas semanas para tratar una nueva investidura a fines de agosto o  los primeros días de septiembre, pues el independentismo no puede reclamar un estado catalán en la diada, recuperando a sus “presos políticos” y votar en Madrid a favor de sus “verdugos” políticos.

Si me preguntan nada tengo claro, pues pude contemplar con estupor cómo Iglesias no es de fiar, con las competencias que pretende y el poco rubor que le plantea ponerlas sobre la mesa sin negociación, incluso contemplé a un PSOE que se contagiaba en esta pugna dialéctica. Por otra parte, Ciudadanos ha quedado fuera de lugar, es ya una nueva derecha y no el centro que quería liderar, el PP anda con pocas ganas de creer que las elecciones son una posibilidad, por mucho que les aseguren que habrá una gran abstención entra la población, y de Vox, pienso como Sánchez que mejor no hablar, con escuchar es suficiente.

Aún pienso que el próximo 10 de Noviembre será un día sin elecciones, pero el bloqueo de sus contendientes y la ausencia de alternativa acercan más la probabilidad. En este nuevo escenario, sin embargo, los más dañados serían Podemos y Ciudadanos, no cabe ninguna duda, por lo que el retroceso al bipartidismo sería un hecho, y la aritmética caprichosa podría conducirnos de nuevo a otro día de la marmota.

Visto lo visto, en dos semanas, no más, tendremos respuestas. 

Veremos si la hormiga puede tomar vacaciones.

lunes, 3 de junio de 2019

Negociar el Ministerio de Trabajo o el paro


Celebradas las elecciones municipales, autonómicas en la mayor parte de comunidades, y las europeas, uno puede hacer balance sobre políticas y políticos, que aquí el género si discrimina aún. En la elección más cercana, la local, son dos los claros partidos que acaparan más de la mitad de votos y el PSOE el que gana el millón de votantes que pierde PP, así como unos dos mil concejales que ahora les diferencian, siendo muy ventajoso el número de ediles para los de Sánchez. Visto el número de concejales no es muy fuerte la caída, pero recuerde el señor Casado que no se votaba al Secretario General, ni casi a la gaviota, malherida tras el 28A, ahora se había centrado huyendo del espacio de VOX, pero vuelve a reclamarlos en la mesa de negociaciones para pactar poder. Sin embargo, si consultamos las europeas, mucho más cercanas a las nacionales, la diferencia se incrementa ahora con casi un 12% de diferencia, repitiendo claramente resultados de una segunda vuelta en la que salen perjudicados tanto naranjas, morados y verdes. El mal ajeno, y las posibles mayorías salvan los muebles de Casado, pero ¿a qué precio?

Del que no queda resquicio es de Iglesias, sin apenas concejales, con una IU humillada, y las dos ciudades principales en manos de amistades peligrosas, que posiblemente no llegarán a gobernar, la cosa no pinta bien. Pero si nos fijamos en las autonómicas el desastre es colosal, de Castilla-La Mancha, por ejemplo, han sido fulminados al completo, dimitiendo García Molina a las horas del escrutinio y toda su ejecutiva a pesar de ser parte del gobierno en funciones. La vergüenza de las palabras contra Amancio Ortega, mientras busca desde su magnífico chalet colocarse en el próximo gobierno de Sánchez fueron escuchadas, la estructura de un partido mantenido desde la familia que se disgrega con los socios fundadores, el ansia por alcanzar la tan desdichada casta, todo un compendio de errores que vacían de contenido ideológico un experimento sociológico que se convertía en protesta ante una crisis económica. A pesar de todo, insiste en un hueco en el gobierno, es increíble, pero cierto a pesar de las espinas de Ramón.

Del otro experimento, el de los verdes de VOX que se nutren de la unidad de España, decir que por el momento han aguantado el tirón, aunque el techo parece haberse alcanzado en las pasadas generales, pero el poder en el ámbito local y autonómico es ahora la tarea para el PP y Ciudadanos. Ese tripartito al corte andaluz no es garante de buen futuro, y sobre todo la ciudadanía tomará nota, por lo que las barreras de Rivera ante Sánchez ya han sido tumbadas y levantadas para Abascal, abriendo procesos de negociación en Castilla y León o en el mismo Albacete.

De todo esto, una vez acabados los procesos, deduzco que tendremos un gobierno socialista para cuatro años que solo pende del escollo catalán, que sacan pecho revalidando aún mejores resultados con ERC a la cabeza. Harían bien en entenderse y hacer valer la abstención con tantos frentes abiertos al margen del secesionismo, pues quizá ni tan siquiera tengan la opción de llave para el gobierno.

Respecto a las encuestas, en lo referente a Castilla-La Mancha sí que aventuré y acerté la mayoría de Page, el derrumbe de Nuñez, y afortunadamente erré en pensar que el reparto radical era mayor del que finalmente se produjo.

Comienzan los pactos, negociaciones e intereses de partido, puede que alguno deba renunciar a ministerios, otros al poder en beneficio del partido, y si la consecuencia fuera en paralelo a resultados quizá en el paro político. Hagan sus apuestas, aunque esto del juego lo dejo para otro artículo.

jueves, 16 de mayo de 2019

Quo Vadis Europa? 69 años después



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Stefan Dinse / Shutterstock



Víctor Raúl López Ruiz, Universidad de Castilla-La Mancha

Europa “nunca se hizo de una vez, ni como una obra de conjunto”, tal como reza en su Declaración de principios del 9 de Mayo de 1950. La Europa de Schuman nació pues desde la idea de cooperación socioeconómica, como un proceso político multietápico, en el que la velocidad se decide a través de las condiciones de los protagonistas.

Los objetivos que dieron forma a la UE como entidad supranacional de cooperación pueden presentarse en sus casi siete décadas de bagaje en tres grandes etapas:

  • La fase de construcción identitaria, iniciada en la posguerra hasta la caída del muro de Berlín, final de la guerra fría en Alemania.
  • La de integración institucional que arranca desde el Tratado de Maastricht, deteniéndose tras el Tratado constitucional iniciado en 2003.
  • Por último, la fase actual, marcada por crisis en todos sus pilares.

En esta evolución, fue siempre la sociedad europea la que ha empujado el acelerador o el freno. La necesidad de mejora, junto a un sentimiento de cooperación, hizo viable el supraestado que garantizaba el progreso económico de sus miembros con una sociedad cooperante desde el mercado que evitara los “roces del pasado”.

Recuperar el estado


El gran escollo era superar el pasado recuperando al estado. La división que Alemania imponía al continente era el escollo que salvar, una vez fueron incorporados los sureños y establecidas las principales reglas del juego. Desde la democracia y los derechos humanos, el pueblo rompió con “el ladrillo en la pared” y el sueño de dos generaciones fue real, dando paso a la integración como ciudadanos europeos.

Después, los ciudadanos quisieron más Europa, pero los nuevos objetivos no quedaban claros para el estado.

Primero cayeron las fronteras con la libre circulación de mercancías, capitales y personas; después las políticas monetarias se unificaron con el euro. Pero la competitividad extrema por ser mejor económicamente que el otro y las grandes adhesiones en bloque resquebrajaron relaciones entre los impulsores y el resto. Ya se hablaba sin tapujos de las dos velocidades en el Parlamento y en el Consejo, incluso de una tercera, al abrir en la última gran adhesión del 2004 las puertas al este europeo.

Refundar la Unión, de nuevo para el ciudadano, con una Constitución, acabaría con el sueño europeo integrador. Los estados querían disfrutar de su nuevo prestigio, reclamar su posición, desbordando una crisis económica y política sin precedentes que se forjó tan dentro como fuera del supraestado. El ciudadano fue olvidado al tiempo que ellos se olvidaban de Europa, el formato ya no servía, la burocracia y los fines tampoco ayudaban y el voto caía uniéndose a batallas por la deuda, en las que el capital se antepuso a las personas.

Un proyecto en horas bajas


El desenlace, casi en lo que va de siglo, es desalentador.

Ahora no existe una lucha por formar parte de esto; incluso uno de los motores, Reino Unido, lleva años queriendo dejar el proyecto, pero se presenta el primero a unas nuevas elecciones para un macroparlamento que poco a poco ha ido incorporando populistas, escépticos y radicales con el estado, nacionalismos que sienten con miedo el aliento de una “sociedad pobre”, procedente de guerras y corruptelas, desde oriente y sur (África), que quieren arrebatarles su calidad de vida. Un ciudadano europeo que prefiere ser flamenco, bávaro, corso, lombardo, catalán o escocés, que ha perdido el sentido de la cooperación, del fin integrador de un proyecto social desarrollado por sus estados miembros.

Los políticos en Europa deben recuperar el sueño antes de descomponerlo entre resquicios judiciales en Waterloo, fronteras y vallas a la pobreza no consideradas “comunitarias”, representantes políticos que se someten a los dictámenes de gobernantes estatales, paraísos fiscales amparados en su ordenamiento para el capital, y sobre todo el fin social de cooperación bajo el que se concibió la Unión como medida de evasión de los conflictos armados de otro tiempo.

Errores y aciertos


Para ello, comencemos por hacer una reflexión sobre errores y aciertos, sobre el trabajo del Parlamento Europeo, y su verdadera acción política desde la representación del pueblo europeo.

No nos sorprendamos de la escasa participación de un estado miembro si desde su reciente adhesión nunca superó el 30% (República Checa) o incluso el 20% (Eslovaquia).

No enfaticemos que los que quieren dejar el barco sean los primeros en votar el jueves 23, con una debacle anunciada en su actual gobierno; no presuman de europeos por una mayor participación los españoles cuando unen municipales y autonómicas a un proceso en el que la opinión pública no conoce propuestas, ni candidatos, ni número de escaños…

Europa tiene un grave problema social que solventar, con la oportunidad de mostrar al mundo el camino del desarrollo necesario, que no sólo ha de ser sostenible. Un sueño por terminar de visionarios del crecimiento comunitario.

The Conversation

Víctor Raúl López Ruiz, Profesor Titular de Universidad, Universidad de Castilla-La Mancha

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

lunes, 6 de mayo de 2019

García-Page acaricia la mayoría absoluta




Tantos datos recientes al alcance, la hormiga no se resiste a realizar un análisis pormenorizado de tendencias y votos para determinar el resultado más posible en las autonómicas para las Cortes de Castilla-La Mancha.

Desde la reforma de Cospedal son 33 los diputados a Cortes regionales, por tanto son 17 los que otorgan la deseada mayoría absoluta. El trabajo realizado por García-Page como aval en sus cuatro años de legislatura, en un gobierno participado en una segunda fase por UP, que sin duda ha debilitado a estos últimos, cómo además ha ocurrido en las últimas generales. La derecha  seccionada en tres partidos, que se quedó en puertas en las últimas autonómicas, es ahora un hecho seguro al dar entrada a ciudadanos y VOX. Todo apunta a un escenario beneficioso para un socialismo moderado, que abandera luchas frente a nacionalismos, y enfrenta a sus hermanos en Madrid si la región lo requiere desde los tiempos de Bono.

Considerando el escrutinio de las generales voto a voto el reparto sería de 12 para PSOE, 8 para el PP, 6 diputados de Cs, 4 de VOX y 3 del socio de gobierno, UP. Sin embargo, dos hechos deben tenerse en cuenta, por una parte las tendencias que arrastran a la derecha a continuar con su división con el ‘sorpasso’ de C’s a un PP en horas bajas, y por otra los candidatos, todos novatos, excepto los Garcías, es decir, García Molina de Podemos y el Presidente socialista García-Page.

El cóctel se conjuga con una caprichosa ley d´Hont repartida en cinco provincias que lleva, si la participación se mantiene, con una probabilidad cierta, a un reparto en el que puede producirse el ‘sorpasso’ de Picazo a Núñez en tierras ciudadrealeñas, están en un empate técnico, y un exultante García-Page que puede conseguir la mayoría absoluta en liza en un claro frente con UP en la provincia de Toledo.

Esta vez no es un ajuste sobre el error de una encuesta, sino que la hormiga analiza y plantea escenarios sobre el escrutinio real de las generales, con una alta probabilidad de acierto, esperaremos al 26M.



lunes, 29 de abril de 2019

El análisis de la hormiga sobre resultados 28A

Sí, muchos diríais ayer que la hormiga erró en su estimación de voto de hace unas semanas, y mostraré algunas de las razones que lo han originado, de las que por otra parte, en lo referente a la radicalización de posturas, me alegro haber tenido mal ojo. 

Antes de comenzar, recuerdo que también la semana pasada se daba entrada a la hormiga en un gran medio reputado internacional, como analista político, me refiero al artículo sobre el debate que publicaba en la mañana del 24 en "The Conversation".

Pero vamos a las razones fundamentales de los resultados, combinación de alta participación, moderación social y reparto de la derecha en los "tres de Andalucía". La participación y el reparto tuvieron mucho que ver en unas elecciones. Rozando el 76%, es decir, niveles desconocidos en los últimos tiempos en abstención, y por tanto, movilizándose más el bloque de izquierda, por otra parte, su propuesta de moderación rascó muchos votos al de la derecha, y el enfrentamiento directo por capitanear el bloque de los "tres de Andalucía" disipó, por el resto D'Hont, todas sus oportunidades. En cuestión de reparto, veamos que los de PSOE+UP/ECP suman 165 diputados y 11,21 millones de votos, mientras que PP+Cs+VOX hacen un total de 147 diputados y 11,17 millones de votos. Este empate técnico en votos, queda roto por el efecto en el reparto del divisor y la concentración en Cataluña de ECP, mientras VOX se disuelve en todo el territorio, pero con casi 2,7 millones de votos.

Respecto a los debates, si han jugado un doble papel en el escenario, por una parte VOX queda fuera del mismo con su consiguiente pérdida, y por otra los bloques en el debate resultan moderados desde la izquierda y muy exaltados desde la derecha, el resultado: una clara victoria para el PSOE. Respecto a las consecuencias son que Sánchez esperará a que pasen las nuevas elecciones para activar posibles pactos, siempre dejando abiertas todas las posibilidades, con una perspectiva moderada y el Senado ganado con mayoría absoluta. Génova no tiene tiempo en rehacer el partido y querrá mantener a Casado a cualquier precio, que será hundirse más y alentar un sorpasso de Rivera, por último, Iglesias quiere repartirse el pastel del gobierno, a pesar de saber que queda en votos cerca del radicalismo de VOX, que precisa de momento de más estructura de partido. 

Por Comunidades, por deferencia a muchos de mis lectores en CLM el avance del PSOE hace pensar en que Emiliano García-Page podría rozar la mayoría absoluta, los datos la semana que viene.

lunes, 15 de abril de 2019

Semana Santa, el Querote y las elecciones

Éxito II Marcha Pon luz a tu vida: Quero-ACEPAIN


Entre procesiones mezclan los candidatos sus campañas, casi me alegro que la Junta Electoral mida los tiempos y no convivamos todos los días con los dichosos lazos amarillos. La semana pasada Tezanos nos insistió en sus disparates, salvando el error con una apreciable disculpa de más del 40% de indecisos. Esta semana a los candidatos no les toca hablar de religión y laicismo, tampoco de sentimientos nacionales, pues entre saetas, nazarenos y tambores, queda más que silenciado. Pero la hormiga en su análisis de intención de voto pronosticaba el triunfo del PSOE (111 diputados), si bien con el gobierno de Casado (79+2 Suma Navarra), Rivera (44) y Abascal (50), que esta semana movilizarán su voto desde los desfiles procesionales, apuntando al crecimiento en el voto VOX, PP y Unidas Podemos (36 diputados con las confluencias), mientras se estanca PSOE y C’s.

El debate anunciado desde Antena 3, volverá a marcar el día fundamental de nuestras letras cervantinas en una comarca y región que se vacía con su Quijote, el 23 de Abril, también día de San Jorge e incluso de los comuneros de Padilla, debatirán a cinco los candidatos. Entre tanto, un municipio cervantino estará entregado a su Querote con toda una Universidad Regional, la UCLM, que día tras día abrirá el debate, la cultura y la ciencia a la sociedad. Querer para creer en un cervantismo integrador y de desarrollo para la España Vaciada manchega, que acoge los últimos hitos de la obra del Quijote, la vida de Cervantes, las esferas enlazadas de la música, la historia y la geografía. Todo está dispuesto para acoger una semana impresionante en la que todas las iniciativas, pública, privada y popular se mezclan como respuesta al desarrollo.

Entre las novedades, ahora Finlandia ha sido invadida por la nueva derecha, Europa se desangra socialmente hacia un proteccionismo nacional en el que todos los estados miran por su interés, y lo común queda relegado. En España hacemos lo propio, los buenos deseos parecen cada vez más lejanos, y VOX se prepara para asumir un puesto relevante en las cámaras. Una vuelta a la identidad y al individuo nos invade, la clase media está ahogada por impuestos, el territorio y la tradición denostados por la clase política que se ha convertido en una forma de vida para muchos, cuando vemos que el empleo tecnológico y robotizado elimina sectores casi por completo.

Mención aparte merece la investigación, que no está de moda, poco renglones para programas electorales. Pero sigo confiando en ‘el hormiguero’, en lo social, en la cultura, en la sostenibilidad, en la igualdad, este fin de semana tuvimos un gran evento de nuevo en un pequeño pueblo en el que casi doscientos paisanos y paisanas de Quero ‘encendieron’ su aportación por la investigación y lucha contra el cáncer con ACEPAIN, que continuaba en la mañana del domingo con su corte de jamón en la Plaza del Altozano en Albacete. Mérito para esta asociación y tantas otras, descrédito al tiempo para los políticos buscando la foto, que permiten que la iniciativa privada ‘tape sus vergüenzas’ cuando se trata del avance, la innovación, el desarrollo y la investigación, ¡qué lejos veo ese 3% del PIB para financiar el verdadero progreso!, mientras sigamos escuchando palabras que espero no se lleve el viento.

lunes, 8 de abril de 2019

Prediciendo el voto para el 28A con “el desengrasante Tezanos”



Actualización 9/4

Pre-decir es decir antes de que ocurra, podríamos definirlo con estas palabras, pero además hay que tener la osadía de publicarlo, como nos recordaba el pasado jueves en el Aula Magna mi maestro en estas lindes, el Director de CEPREDE, Dr. Antonio Pulido. Una bola mágica, la de la política, difícil de vislumbrar.

Vaya por delante que tiene mayor mérito cometer esta osadía cuando son cinco los grandes partidos nacionales que a priori tendrán una clara representación. Contemplando el futuro, el misterio es mucho y la respuesta tendrá un error que podrá valorarse el lunes, 29 de Abril. En este caso desde el hormiguero, no tenemos capacidad ni medios para encuestar con los seguidores con los que aún cuento, por lo que el método que seguiré es el de estimación indirecta, a través de alguna herramienta cuantitativa o algoritmo aplicado a algo ya existente. Muchos han sido los medios de comunicación que en este sentido realizan promedios de sondeos publicados por distintas empresas demoscópicas.

Pues bien, en este caso os presento el “desengrasante Tezanos” soportado en reducir la suciedad localizada en la cocina del barómetro del CIS. El producto fue patentado a partir de  la previsión para el parlamento andaluz a mediados de Noviembre de 2018, posteriormente se producen los resultados reales el 2 de diciembre, con un claro error o ‘grasa’ de la cocina utilizada, que extraído convenientemente se convierte en un desengrasante muy potente.

Pues bien, a través del último barómetro publicado en febrero, hemos aplicado el desengrasante que corrige el error, con los siguientes resultados en porcentaje: PSOE el 27,4%, PP 18,1%, C´s 15,2%, Unidas Podemos el 12,9 y VOX el 16,3% que repercute en los siguientes escaños representados en la gráfica, donde los separatistas tendrían además 17 diputados, el PNV 6, Bildu 2 y CC 1.

Me consta que Tezanos tiene ya lista para mañana una nueva macro-encuesta y que volveré a aplicarle sobre los nuevos datos el correspondiente desengrasante con un poder de limpieza del 70% (índice corrector), quizá me anime con vuestros comentarios e intente la osadía de publicar la desagregación provincial.

El titular sería para hoy que la tendencia o resultado apunta a que el PSOE ganaría las elecciones, pero no gobernaría, pues la alianza de C’s + PP + VOX da para conformar un gobierno en mayoría, sin independentismo. Por su parte, Iglesias es el gran derrotado, quizá por su nueva pertenencia a la casta, en el otro extremo la irrupción de VOX alimentada de desánimos más novedad es demasiado elevada. Me he limitado a corregir el error del CIS por extrapolación andaluza y reservado un 30% al aprendizaje y las diferencias, pero no he incluido ninguna subjetividad, sinceramente a mí no me gusta el resultado final pero no maquillo ni cocino el resultado. De todas formas, aprenderemos del nuevo barómetro y su cocina, aplicando el milagroso desengrasante de nuevo en próximos días.

Dedicado a mis maestros en Econometría, entre los que sobresale Antonio Pulido.

Como anuncié y sin comentarios por el momento dejo mi versión actualizada teniendo en cuenta la nueva encuesta del CIS publicada a las 12:30 horas del 9 de abril de 2019.



Primera Estimación 8/4

lunes, 25 de marzo de 2019

¡Qué locura!, nos vamos de elecciones


Pues con el buen tiempo la hormiga ya no para de trabajar, aunque esta tarde se ha dado una vuelta y con la chaqueta irónica, quizá cervantina, bajo la nieve, ha recordado la que se nos viene encima en poco más de un mes, elecciones, elegiremos candidato, quizá no haya gobierno, y si lo hay, quizá no gobierne quien gana, que disparate, ¡el lobo, qué viene el lobo!, decía el cuento.

Pero eso no es lo mejor, en la arena política ahora resulta que tenemos constitucionalistas y no constitucionalistas, sistémicos y anti sistema, fascistas y golpistas, pero programas lo que son programas, nada o poco conocemos.

Están, si buscamos de izquierda a derecha, el candidato que vive en un súper chalé de la sierra madrileña tras enfrentarse al desahucio, que ocupa las listas con su pareja, número uno y dos, después tenemos al que se huele que aunque gane puede no gobernar, buscando ahora pactos a izquierda y derecha, convidando a su país a los viernes sociales que no podremos pagar sin dar cuentas de nuevo en Europa, y limpiando del aparato a la que le enfrentó en el pasado, luego tenemos al hombre cada vez menos centrado, le han dejado tan poca arena sus rivales que no sabe a quien fichar ni a qué tránsfuga recibir para formar una alternativa que le salga bien, después el que abre la puerta al centro con el hijo del mejor presidente de nuestra reciente democracia, pero que tiene ocurrencias de cambio de papeles por hijos... y por último, cha chán... ¡ellos!, estos que formando el aparato de su partido cada día nos sorprenden con un elemento mejor, ahora un candidato de pasado neonazi, agresor, que se dedica al turismo, hace unos días el que quería tratar con terapias a homosexuales, pero en serio ¿creen que nos hemos vuelto locos en el hormiguero?

Lo mejor está por llegar, porque la llave quizá recae de nuevo en los de los lazos amarillos y para colmo nos toque repetir elecciones como antaño.

Pero centrémonos en esta locura y dediquemos un rato a observar la que se nos viene encima. Ahora Él se ha quedado de salvador único y tendrá que pedir el voto entre procesión y procesión con su chaquetón progre, en Semana Santa, aunque ya no le quiere nadie, ni tan siquiera el PSOE de Tezanos, que no sabe cómo cocinar los datos, lo haga como lo haga ha conseguido que no le crea nadie, nada más quijotesco, el hombre hecho a sí mismo desde Cataluña como nueva derecha, por su parte, ha denostado su discurso y el centro le quema a izquierda y derecha, los populares renacen de sus cenizas sin creer posible una victoria sin sus nuevos primos radicales, de los que se dice que no son constitucionales, esos que se apresuran a pedir libertad de defensa con pistolas, y yo que pensé que esto lo habíamos superado.

He recibido algunas críticas diciéndome que no puedo persuadir a la abstención, y nunca lo he hecho, ni el voto en blanco lo he considerado como una salida democrática, pero díganme solo una cosa, ¿cuál es el menos malo? Espero sus consejos, y mientras leo los consejos quijotescos para el buen gobierno de una ínsula.   


lunes, 18 de marzo de 2019

Fichajes estrella versus tecnocracia


Que los medios de comunicación inunden la política no es nuevo, que la cara de nuestros gobernantes llene carteles sustituyendo programas de gobierno tampoco, pero que sea el soporte del inicio de campaña de los aparatos de partido si es un hecho diferenciador respecto al pasado, incluso con la confusión deliberada del robo de cabezas de lista entre afines tanto a la derecha como a la izquierda.

La renovación iniciada por Sánchez el pasado junio para formar gobierno parece haber cuajado entre los competidores, aquello de apostar por reputados expertos profesionales ha sido imitable, pero derivado hacia los medios, pues un astronauta no tiene por qué conocer las políticas de investigación a nivel ministerial, aunque es defendible, lo que parece menos verosímil es que un entrenador de baloncesto sirva para alcalde, un ministro de un país externo, e incluso una marquesa que es periodista,... y ya puestos por qué no un militar retirado, un abogado del estado o el mismo expresidente de una gran multinacional.

La tergiversación del concepto de tecnocracia en política es similar a suponer que el mismo Cristiano podría ser Ministro de Cultura y Deporte, estamos hiriendo de muerte el concepto ideológico social de un partido político. 

El juego del famoseo no hace sino rebajar aún más el nivel del trabajo por el interés común, cierto que la ideología también ha reaparecido pero para borrar del mapa a cuantos molestaban en el aparato político. Una arena con tanta mezcla y tan pocos principios diferenciales en programa y estrategia como país, dónde lo social se frivoliza, no es lo deseable. Los partidos políticos deben activar las ideas sociales y defenderlas en sus filas con el trabajo.

Vivimos demasiado aprisa, ya lo comentaba esta mañana en clase de economía aplicada, se vive al día sin pasado y obviando el futuro, por un burdo protagonismo del ego, separándonos del bien común, ¡vaya!, como si cada hormiga de pronto se olvidara del hormiguero, pensando en ella misma y actuando para ser reconocida por ello, ¿cuál es entonces la diferencia con la cigarra del cuento?

Otra certeza es que cuanto más se preconiza este tipo de actuaciones por los políticos, más se desvinculan de la sociedad, quizá entonces la abstención sea la gran ganadora en las próximas elecciones. 

Mientras el cambio de estructura hacia una sociedad envejecida y dependiente de la tecnología, en un mundo desigual en el que todos los egos se miden por 'followers', y un entorno insostenible que huye de sacrificios y fracasos harán difícil convivir en nuestro hormiguero. 

Las respuestas, sigo buscando, pero no las veo.   


lunes, 3 de diciembre de 2018

La “pesadilla en la cocina” de Tezanos sale a la luz en Andalucía

Junto al Aguador en Granada
A punto de Celebrar los 40 años de nuestra Carta Magna, los resultados de las autonómicas de Andalucía no han dejado indiferentes a nadie, ni siquiera a la hormiga.

Entre los alterados seguro que debe estar Tezanos, quien de una u otra forma debiera presentar su dimisión, y lo digo como experto en predicciones. No debes dirigir una entidad como el CIS, que ofrece su producto con una “calidad” de error de muestreo inferior al 1,5% agregado y siempre inferior al 4,5% en términos provinciales, y cuando aparece la realidad, observar cómo dicho estudio queda invalidado al incorporar un error real superior al 30% para algunas variables… y que no pase nada. Recuerdo, para los que olviden pronto, que hace un par de semanas, los resultados ofrecidos por el CIS dictaban que el PSOE y Podemos se mantenían, C's subiría y PP se desmoronaba en picado, de VOX se decía que “a duras penas” conseguiría un escaño. Resulta que en las urnas el batacazo se lo ha dado la izquierda, perdiendo en el bloque 14 más 3 diputados, y de postre se ha institucionalizado la entrada de la derecha “radical”, con un rotundo 11% de los votos y 12 diputados.

Con todo esto, probablemente en unos días u horas veamos el final de Susana Díaz, y mientras hasta dos candidatos se autoproclaman como presidenciables. Moreno (PP), sin complejos de la mano de la derecha radical, con el “cambio” como bandera, y Marín (C’s) pidiendo un tripartito “imposible” en la arena política que una al PP y al PSOE aunque sea con la abstención soportado en la fuerza moral de evitar a los ultras, Rodríguez (Podemos) queda para movilizaciones en la calle y simbolismos del pasado que se reducen a la fachada, y Serrano (VOX), sin embargo, tiene la llave maestra para que Moreno sea presidente. 

En todo esto, el bloque de izquierdas es el claro perdedor con un 44% de los votos, frente al 50% del centro-derecha, y por tanto quien dilapida toda “autoridad” para dirigir la Junta, por mucho que sea el ganador, algo así como lo de C’s en Cataluña, ¿recuerdan? 

Pero las encuestas del CIS tienen su lectura negativa en todo esto, pues la influencia que pueden ejercer de sosiego y tranquilidad en el votante de la izquierda por las previsiones tan positivas justo de hace un par de semanas, invitaba quizá a no salir de casa un domingo para ejercer el voto, al tiempo que removía todas las conciencias contra el gobierno socialista de 36 años en la derecha. El cóctel estalla claramente en las manos de Pedro Sánchez quien ahora tiene mucho más difícil saber cómo apretar el botón, y cómo interpretar la “pesadilla en la cocina” del CIS.

Pero esto no es todo, desde Moncloa han de preguntarse qué grado de culpabilidad asignar a la interpretación del renacimiento de la ultraderecha, al menos por tres razones: la política de justificación y acercamiento a los independentistas que ahora están a dieta para poder seguir estirando el mandato permitiendo actuaciones sensibles contra la nación como la reciente de Rufián en el Congreso la pasada semana, la variable y oportunista política de inmigración desarrollada en lo que llevamos de gobierno socialista, y finalmente el desarrollo de una memoria histórica con olvido de “parte del conflicto”, nadie recuerda al dramaturgo Muñoz Seca, y que se empeña en resucitar odios y rencores en los huesos de un dictador.

Cuídense de que Tezanos valore estas cuestiones si quieren pensar cuándo apretar el botón de convocatoria electoral. Esta semana veremos cómo celebramos nuestra Ley Fundamental, pero esta reflexión me la guardo para la próxima columna.

lunes, 5 de noviembre de 2018

¿Convocar elecciones? Una oportuna y obligada salida


Aquellos asesores de Moncloa deberían indicar al Presidente Sánchez que ha llegado el momento de buscar fecha para elecciones generales en 2019. En el primer trimestre estaría aún vivo el juego político, con grandes posibilidades para socialistas ante un PP en descomposición y un Podemos roto en sus acciones, en el segundo trimestre sería claramente un órdago a todo o nada, coincidiendo con municipales, autonómicas y europeas, pero cada vez más plausible, y el cuarto trimestre sería lo deseable para el gobierno, por el menor riesgo asumido, aunque cada vez más inviable, según se está poniendo el patio o propiamente, la arena política.

Ante un mes de noviembre que pasa la prueba del empleo y resiste a un constante crecimiento económico, la situación política no deja ya de ser infumable. Unos presupuestos más sociales que se permiten desde Europa, pero que dependen de las peticiones independentistas sobre los “mártires” del 1-O. Después de enviar delegados, incluso a la cárcel, provocar que la abogacía del Estado acuerde sedición con un máximo de pena de doce años para Junqueras, y continuos guiños a una rebaja de pena e indultos, permitiendo reorganización en nuevas asociaciones contra el Estado, la cuerda sigue forzándose negando el apoyo al PSOE.

Pero ahora coincide con un momento en que la oposición vuelve a tambalearse. Para cuando todos creían que las cloacas de las escuchas del comisario que comparte cárcel con Junqueras se dirigían sólo hacia los ministerios, resulta que han girado en los últimos días hacia Cospedal, borrándola por el momento de la ejecutiva de su partido. ¿Jugarán al mus en la cárcel de Estremera? La política se ha contaminado hasta este punto, ¿qué pensará Rajoy y Soraya de todo esto?

Pero el hecho es que en España tenemos una gran capacidad latina de convivencia con las corruptelas. Asistimos impertérritos a una fiesta orquestada para con los jueces que discuten a petición del poder sobre quién paga los impuestos hipotecarios al Estado, y por cuánto tiempo debe ejecutarse, el giro del Supremo apunta a que será sólo por 4 años. Seguro que habrá un ganador que es el Estado y unos perdedores que serán los clientes finales, por cierto la devolución ha de pedirse ante hacienda no ante los bancos, serán estos posteriormente los que ingresen, en su caso por tal concepto en las arcas del Estado. ¿No será este el impuesto encubierto a la banca pedido por Podemos?

Así, con la que está cayendo, se plantean ahora jueces y abogados una huelga general para este 19 contra Delgado, por tanto ahora son los poderes los que colisionan y esto empieza a tener mala pinta. Suficiente para que decidan convocar elecciones. Es el momento oportuno, quizá eso sí tengamos que enterrar primero a Franco, no huela esto peor de lo que ya lo hace.

De los de fuera aunque no sean latinos tampoco traen mejores noticias, esta sociedad digital y rápida, no va por el mejor camino. Hubo un tiempo en que se hacía política para mejorar nuestra sociedad.

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